Independiente lo dio vuelta y sueña con la Recopa

En la ida de la final, en Avellaneda, venció 2-1 al Internacional de Porto Alegre, tras comenzar abajo por un gol de Damiao. Maxi Velázquez y Marco Pérez marcaron para el equipo de Mohamed. El miércoles 24 será la revancha en Brasil.Había que ganar por cualquier resultado, como quería su entrenador, e Independiente lo hizo. Además, el largo viaje para retornar de Japón, con la sobrecarga de no haber sumado la Copa Suruga Bank, pareció disimularse con mucha actitud y ráfagas de buen juego. Ahora falta la otra mitad, que será en Brasil donde para el desquite no se tendrá en cuenta el gol de visitante. En caso de ser necesario, se jugarán 30 minutos adicionales y, de persistir la igualdad, habrá definición con tiros desde el punto del penal.
El primer tiempo terminó del mismo modo en el que había comenzado: Independiente al ataque, agresivo y pisando seguido el suelo brasileño.
Lo mejor del equipo conducido por Mohamed se vio en los primeros 20 minutos, donde los jugadores de movieron sueltos en el flamante esquema táctico 4 (por la presencia de Gabriel Milito) -3-2-1. En este esquema, Defederico arrancaba de ocho y terminaba en el medio del área y Núñez la empezaba en la mitad de la cancha y la terminaba por la derecha.
De a poco, el Rojo fue acumulando situaciones de gol. Un bombazo de Núñez salió cerca de un palo, tras el centro de Tuzzio fue Iván Pérez, quien no tuvo puntería con su cabezazo y otro derechazo de Núñez se fue por arriba. En síntesis: como no podía perforar con juego la línea de cuatro brasileña, Independiente encontró en los remates de media distancia la fórmula para inquietar a Muriel.
Hasta que pasados los 20 minutos, y después de una aparición ofensiva de lateral derecho Nei (marcó mal y atacó muy bien), D’Alessandro pudo escaparse de la trampa que le habían tendido Pellerano y Fredes y el conjunto de Porto Alegre empezó a mostrar algunas de las virtudes.
Cuando el partido se jugaba en un plano de igualdad, llegó el gol visitante. Nei sacó un centro ante la marca de uno contra uno ejercida por Milito y Damiao anticipó a una defensa sin reacción, incluyendo al arquero Navarro. Pero un rato después, Núñez lanzó un centro desde la derecha y Maxi Velázquez, en tierra de gigantes, saltó y conectó un cabezazo que hizo delirar al numeroso público que colmó La Caldera del Diablo.
Independiente no se retiró al entretiempo en ventaja porque, primero, el arquero se quedó con un disparo de Defederico y en la última jugada de la primera mitad, Muriel atoró con oficio una penetración de Marco Pérez.
Para el segundo tiempo, Independiente intentó mantener, al menos desde el arranque, la presión y la postura que con que antes había dejado tan buena impresión. Pero al perder protagonismo probablemente por el cansancio, Mohamed buscó refrescar al conjunto con un par de cambios: afuera dos volantes (Defederico e Iván Pérez) y adentro un mediocampista (Cabrera) y un punta (Nieva).
Damiao se perdió el segundo en una fantasmal atropellada, Muriel voló y manoteó un derechazo de Tuzzio y un disparo de Tinga rebotó en el travesaño cuando Navarro estaba liquidado.
Hasta que llegó el tiro libre de Marco Pérez -se desvió ligeramente en la espalda de Julián Velázquez- e Independiente pasó a ganar. Desde ese flash y hasta el final, ambos equipos fueron por lo suyo y prácticamente se jugó sin medio campo. De área a área, sin paradas intermedias. Internacional tuvo un par de chances claras para empatarlo pero un cabezazo del pibe Nieva chocó contra un palo y no fue gol de milagro.
Internacional, ya sin D’Alessandro, se retiró de Avellaneda convencido de que lo puede dar vuelta. Independiente ratificó su condición de equipo copero y se prepara para viajar a Porto Alegre empujado por la ilusión de volver a ganar un trofeo internacional.

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