Expendedores de combustibles piden subir los precios para evitar la escasez

Aseguran que “no hay una solución inmediata a la falta de combustibles. La única es que el Gobierno e leve los precios y las petroleras puedan importar el combustible que, hoy no pueden porque no les dan los costos”.

Luego de calificar la actual situación como «la más crítica» que ha vivido el sector, los dueños de estaciones de servicio reclamaron al Gobierno que permita una suba de precios que incentive a las petroleras a importar nafta para evitar el desabastecimiento.
Dueños de estaciones de servicio y representantes de entidades petroleras se reunieron ayer en el marco de unas jornadas nacionales organizadas por la Federación de Expendedores de Combustibles de la República Argentina (Fecra) y emitieron un comunicado en el que consideran imperioso que se tomen las «medidas necesarias, incluidas de fuerza» para que el país retome la «normalización energética». Si bien a largo plazo exigen un plan energético que aliente la exploración petrolera, en lo inmediato proponen una combinación de suba de precios más importaciones.
Fecra vaticina «un futuro de energía cara y con la necesidad de cubrir los faltantes energéticos con importaciones». Entre los expositores que participaron de la jornada estuvieron los ex secretarios de Energía Alieto Guadagni, Daniel Montamat y Enrique Devoto. También concurrieron el presidente de la Cámara Argentina de GNC, Fausto Maranca; el presidente de Shell, Juan José Aranguren; el director de Asuntos Públicos de Esso, Tomás Hess, y dos funcionarios de Petrobras y de Oil, la petrolera de Cristóbal López.
En una conferencia de prensa, Rosario Sica, presidenta de Fecra, se refirió a la falta de nafta en el interior. «No hay una salida inmediata. La única solución es que el Gobierno eleve los precios para ponernos a la altura de los valores regionales y que las petroleras puedan importar. Nosotros exigimos una solución inmediata porque cada día que pasa seguimos cerrando fuentes de trabajo», dijo. De las 6500 estaciones que había hace una década, hoy quedan poco más de 3000, sostuvo.
En teoría, los precios de los combustibles son libres y el Gobierno no tiene necesidad de autorizar suba alguna. Sin embargo, recordó Sica, cuando el año pasado las petroleras acumularon una seguidilla de aumentos, el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, congeló los precios por ocho meses con una resolución basada en la ley de abastecimiento. A comienzos de este año los mantuvo congelados otros dos meses.
Mientras en Buenos Aires el litro de nafta súper cuesta poco más que un dólar, en países como Chile, Uruguay, Brasil o Paraguay el mismo producto se vende a un valor que ronda los 1,60 o 1,70 dólares por litro. Una de las causas por las que aquí cuesta más barato es por el alto nivel de retenciones que tiene la exportación de petróleo, lo cual desvincula los precios internos del valor internacional del crudo. Pero en caso de tener que importar los combustibles, las petroleras tendrían que pagar el precio internacional. Sica reconoció que en los últimos meses los combustibles han experimentado aumentos de hasta el 30% en términos interanuales, pero aclaró que «todavía tienen que subir mucho para que las empresas importen».
Poco antes, en su exposición frente a los miembros de Fecra, Aranguren se había quejado de que «no se puede generar producto si no hay rentabilidad».
Los estacioneros enviarán las conclusiones de sus jornadas a las autoridades del gobierno nacional. Sin embargo, ya advirtieron que si no obtienen respuestas, podrían subir la apuesta. «Esta vez hacemos el pedido. No queremos entorpecer las vacaciones de invierno de nadie. Pero la próxima reunión, si no hay respuesta del Gobierno en unos días, se tendrán que tomar medidas», advirtió Sica. La directiva se quejó de que en enero le entregó al ministro de Planificación, Julio De Vido, un plan para empezar a normalizar el abastecimiento del sector, pero el funcionario «lo cajoneó». Y agregó: «La Presidenta me prometió a mí, en persona, una audiencia y al final nunca me la dio».
Respecto de la situación en el interior, varios estacioneros contaron que reciben producto insuficiente y no alcanzan a cubrir los costos de explotación. «Los de Catamarca hace varios días que están sin combustible -contó Sica-. Esto pasa con todas las marcas. YPF se queda antes sin nafta porque es la que tiene el combustible más barato.»
La reunión sirvió también para que los empresarios del sector discutan otros temas que los afectan. En particular, expresaron su preocupación por la exigencia de contratar un seguro ambiental y los costos asociados a impuestos distorsivos, como el impuesto al cheque (nacional) y el de ingresos brutos (provincial). No lograron, sin embargo, concretar la unión de todas las entidades del sector, tal como se había propuesto Fecra. Ni la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines de la República Argentina (Cecha) ni la Federación de Obreros y Empleados de Estaciones de Servicio (Foesgra) concurrieron a la cita.

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