En un clima de tensión, cerró la campaña electoral en Santa Fe

Los candidatos a gobernador realizaron actos en Rosario. El efecto de la visita de Cristina y la aparición de Lole alimentaron los últimos cruces.

En un clima tenso por los últimos cruces entre la Presidenta y el socialista Hermes Binner, pero sin arriesgar demasiado, los tres principales candidatos a gobernador de Santa Fe cerraron ayer sus campañas para las elecciones domingo. En un radio de seis cuadras del centro rosarino, y por estricto orden de aparición, desfilaron Miguel Del Sel, Agustín Rossi y Antonio Bonfatti.

A las 12 del mediodía, en la esquina de las peatonales Córdoba y San Martín que habían elegido los macristas para el último contacto directo de Del Sel con la gente, convivían pacíficamente: operarios de Aguas Santafesina que habían hecho un pozo para arreglar un caño, militantes del Frente Progresista que informaban sobre los lugares de votación, un puestito de un vivero agro-ecológico, una banda de música que tocaba Zorba el griego y el rabino Sergio Bergman que, no está claro por idea de quién, había viajado para reforzar las chances de Del Sel. El candidato de Unión Pro nunca llegó hasta la esquina. Caminó unos 50 metros por San Martín, realizó un par de entrevistas, se sacó algunas fotos y se fue.

“Yo no he agredido a nadie durante la campaña y no prometí nada , que es lo importante. Si llegamos a la Gobernación, la gente del socialismo que ha trabajado bien podrá quedarse”, afirmó. Pero enseguida, cuando lo consultaron sobre las críticas por los menemistas y duhaldistas que integran sus listas, subió el tono: “Los kirchneristas estuvieron todos con Menem, no me pueden tratar de menemista a mi porque jugué dos veces a la pelota con Menem ”.

Le aclararon que estos cuestionamientos no habían partido desde el kirchnerismo sino que eran de Bonfatti y volvió a contraatacar: “¿Y cuántos integrantes del gobierno de Bonfatti habrán estado con Menem?”. Antes de irse corriendo para no llegar tarde a un canal de TV, Del Sel le gritó a un grupo de mujeres que se había acercado a saludarlo: “Esta noche mírenme en lo de Susana Giménez , que estuve con Dady Brieva y se van a reír mucho”. El sketch estuvo divertido, pero sirvió para mostrar que el debutante en política todavía se mueve mucho más cómodo en la televisión cuando el programa es de humor y no un debate entre candidatos.

Dos horas después, en la esquina de Córdoba y San Martín, se habían ido los músicos y los militantes del Frente Progresista y el puestito del vivero ya estaba cerrado. Y hasta habían mandado a tapar el pozo con unos tablones, luego de que desde el kirchnerismo se quejaran a la Municipalidad socialista porque allí debía armarse el escenario para el cierre de Rossi junto a Roxana Carabajal .

La caminata del candidato kirchnerista arrancó a cuatro cuadras de allí. Mientras los militantes repartían panfletos, los colaboradores de Rossi entregaban fotocopias de un informe del Instituto Provincial de Estadísticas y Censos (IPEC) que avalaría los datos de Cristina Kirchner sobre el retraso del crecimiento provincial . “Los cruces tienen que ver con la no aceptación de la realidad, la Presidenta no vino a buscar ninguna polémica. El candidato socialista ha faltado a la verdad y el gobernador intentó aprovechar para instalarse como candidato presidencial”, sostuvo Rossi.“Agustín, ¡tenés el voto del campo! ”, le gritaron desde un negocio, señalando la cabeza de un animal en papel maché que llevaba un militante. No era una vaca sino un chivo, apodo con el que todos aquí conocen al candidato del kirchnerismo. “No nos resignemos a la mediocridad socialista ”, pidió Rossi desde el escenario.

A dos cuadras, los militantes del Frente Progresista esperaban a sus candidatos con un cotillón de lo más variado: globos naranjas y azules , caretas de cartulina con la cara de Bonfatti y manoplas con el número 4 de la lista del domingo.

Bonfatti apareció con un derrame en un ojo porque se había accidentado con una rama durante una recorrida de campaña. “El IPEC no tienen las cifras que están manejando, son declaraciones políticas. Es una mentira absoluta , a Rossi lo veo un poco exaltado”, afirmó. “No es el chivo, no es Del Sel, es el pelado gobernando Santa Fe”, lo recibieron. Y cuando llegó Binner, los cantitos se nacionalizaron: “Y ya lo, para Cristina que lo mira por TV” . Y enseguida: “Se siente, Binner presidente”. A la hora del discurso, Bonfatti no dudó: “Los invito a seguir construyendo una Santa Fe para todos”. Sus colaboradores se miraron: Santa Fe para Todos es el nombre del frente que lidera Rossi. En ese clima cerró anoche la campaña.

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