En el banquillo, acusada por el brutal crimen de su mejor amiga

El horario del asesinato será el dato clave. Solange y Lucila vivían juntas en un PH de Florida. Allí apareció muerta Solange hace 4 años. Había sido asfixiada y asesinada de cuatro puñaladas en el cuello. Lucila es la única sospechosa.

Solange Grabenheimer y Lucila Frend eran amigas entrañables.

Se habían conocido en el colegio secundario al que asistían en La Horqueta cuando tenían 15 años. Tanta era su amistad que decidieron casi al mismo tiempo que empezaban la universidad irse a vivir juntas a un PH de Florida, en el partido de Vicente López.

En esa casa que alquilaron durante un año y medio proyectaron planes y sueños juntas. Pero el 10 de enero de 2007 todo se desmoronó y terminó de la peor forma: en ese PH que compartían, Solange apareció asesinada de cuatro puñaladas.

Y la principal y única sospechosa para la Justicia fue y sigue siendo su amiga íntima Lucila.

Por eso, desde hoy y hasta el viernes, a las 10, el Tribunal Oral Criminal 2 de San Isidro juzgará a Lucila (24) por homicidio doblemente calificado por alevosía y ensañamiento, un delito que preve la pena de prisión perpetua.

A pesar de la acusación que le impuso el fiscal Alejandro Guevara que realizó la instrucción y ahora además será el fiscal de juicio, la joven llega en libertad al debate.

Solange tenía 21 años y estudiaba hotelería. Trabajaba en un negocio de autopartes que su papá tenía en la calle Warnes. Su amiga, estudiante de cine, estuvo hasta hace unas semanas atrás en el exterior, ya que trabaja como productora en una exposición de dinosaurios robotizados que recorre el mundo.

Esa trágica mañana del 10 de enero, Solange había puesto el despertador para ir a trabajar cerca de las 10.30. Lucila siempre se iba antes, y dijo que ese día se fue alrededor de las 7.30, cuando su amiga aún dormía. Será justamente la hora y una brecha horaria determinada en que ocurrió el crimen el dato que jugará un papel importante en este juicio.

Según los peritos, la muerte ocurrió entre la 1 y las 7 de la mañana, cuando la única que estaba en la casa era Lucila. Sin embargo, algunos médicos dan otros horarios alternativos que amplían esa brecha y benefician a Frend porque la sacan de la escena del crimen.

El fiscal Guevara descartó además que un tercero haya entrado a la casa tras la salida de Lucila al trabajo, pese a que una puerta que daba al balcón no tenía llave. Pero no hubo robo ni tampoco signos de violencia o ataque sexual. Tampoco había huellas de pisadas dentro del departamento, que habrían quedado porque ese día llovía.

El cuerpo de Solange apareció boca abajo al costado de la cama y, según la autopsia, asfixiada y asesinada de cuatro puñaladas en el cuello.

La encontraron recién a la noche su pareja Santiago Abramovich, su amiga Lucila y el novio de ella. El grupo llegó al lugar porque Lucila les dijo que estaba alarmada porque en todo el día no había podido localizar a su amiga ni tampoco había ido a la casa de otra amiga, Valeria, que cumplía años.

Para el fiscal Guevara y el juez de Garantías Orlando Díaz, Lucila es la principal sospechosa “porque habría estado en la casa en el momento del crimen , la relación entre las amigas estaba desgastada y porque montó una escena para que el cuerpo se descubriera con varias personas de testigos ”.

A favor de “Luli” hay una pericia psicológica que descarta un perfil de psicótica asesina.

 

En la investigación se insinuó que entre ellas había una relación de celos y hasta lésbica, pero fue desmentida por las familias.

 

La defensa de Lucila apunta a otros sospechosos: desde albañiles de una obra vecina hasta una pareja de Solange.

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