«El tema no está terminado», dijo Aníbal Fernández sobre el caso Noble

El jefe de Gabinete negó que haya habido una «persecución» contra los jóvenes; «El manoseo más grande ha partido del propio Grupo», agregó.

En la primera reacción oficial a los resultados de los estudios según los que Felipe y Marcela Herrera Noble no son hijos de personas desaparecidas en 1975 y 1976, Aníbal Fernández negó que el caso pueda considerarse cerrado y volvió a apuntar contra el Grupo Clarín.

«Hay que dejar que se avance en la causa que busca determinar la identidad de Felipe y Marcela Noble Herrera. El caso culmina cuando se puede demostrar la identidad», planteó el jefe de Gabinete en declaraciones a Telefe. «El tema no está terminado», sentenció.

Además, negó que el Gobierno haya liderado una «persecución» contra los hijos de la directora de Clarín, Ernestina Herrera de Noble. «No hay persecución alguna. El manoseo más grande al que fueron sometidos estos jóvenes ha partido por parte del propio Grupo», disparó.

Resultado. El segundo exámen sobre la filiación de los hermanos Noble Herrera concluyó el viernes último. Luego de cotejar el ADN de ambos jóvenes, la Justicia comprobó que no son hijos de personas desaparecidas en 1975 y 1976.

El estudio, realizado en el Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG) era el más relevante de los tres ordenados por la jueza federal Sandra Arroyo Salgado, porque se compararon los perfiles genéticos de Marcela y Felipe Noble Herrera con los de familiares de personas que desaparecieron en los 24 meses más próximos -antes y después- a las fechas del nacimiento de los hijos adoptivos de la directora de Clarín.

El alcance del estudio fue más amplio que el que había ordenado la Cámara de Casación, que había limitado la comparación al primer semestre de 1976. Los Noble Herrera consintieron en hacer un cotejo mayor, dijeron en un escrito, para poner fin a lo que calificaron de «persecución política».

El resultado del segundo examen, que se hizo por una doble vía -manual e informatizada-, se suma al que el lunes último había arrojado el primer estudio, en el que la Justicia y los peritos arribaron a la conclusión de que los hijos de Ernestina Herrera de Noble no son descendientes de las dos familias querellantes, Miranda-Lanoscou y García-Gualdero.

Esas dos familias y la agrupación Abuelas de Plaza de Mayo vienen impulsando la causa desde 2001. Desde entonces, varios jueces ordenaron distintos allanamientos y el secuestro de materiales genéticos, pero la ejecución de los estudios se aceleró en julio, cuando Marcela y Felipe consintieron entregar muestras de sangre y saliva en el BNDG, para un cotejo con todo el universo de muestras que allí están registradas.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.