Continúa la ronda de testigos por el asesinato de Solange

Francisco Santillán, abogado de Lucila Frend, explicó que la Fiscalía desistió de varios testigos que había ofrecido, lo que acelerará los tiempos para pasar a los alegatos. «Estoy tranquila; soy inocente», dijo Lucila Frend en declaraciones a un medio porteño.

«La Fiscalía desistió de la totalidad de los testimonios ofrecidos. Nosotros también vamos a desistir de algunos, pero consideramos que falta escuchar a algunos peritos clave, que se hará el miércoles», explicó el doctor Santillán.

De ese modo adelantó que el próximo miércoles podría finalizar la ronda de tetigos para pasar a la etapa de alegatos, oportunidad de las partes para resaltar la prueba producida a favor durante todo el proceso.

Lucila Frend hizo hoy breves declaraciones en las que indicó que está «tranquila» porque «en las audiencias se está acreditando» su «inocencia».

Según sus abogados, no hay ningún indicio en el expediente que indique que ella estuvo presente en la escena del crimen en el momento que Solange fue asesinada.

Audiencia

Ramiro González Oliva dijo que una prueba clave se echó a perder porque la muestra fue «contaminada» al momento de extraerla. Con ella se hubiese precisado la hora exacta en la joven perdió la vida.

Un perito que participó de la autopsia de Solange Grabenheimer, la joven asesinada en 2007, hecho por el que es juzgada su amiga Lucila Frend, reconoció hoy que un estudio clave para precisar la data de muerte se echó a perder porque sufrió una «contaminación» en la toma de la muestra.

Se trata del médico legista Ramiro González Oliva, quien actuó en la causa como perito de parte de la familia de la víctima y hoy declaró en el juicio ante el Tribunal Oral en lo Criminal 2 de San Isidro.

González Oliva contó que durante la autopsia se le extrajo al cadáver de Solange el «humor vítreo», un líquido que se encuentra en el globo ocular y que una vez analizado arroja un nivel de potasio que es una herramienta clave para obtener una certera data de la muerte.

«La muestra se contaminó porque dio como resultado 77 horas de muerte, es decir, dio que Solange estaba muerta cuando todavía estaba viva», dijo el experto. Al intentar explicar por qué se contaminó la muestra, González Oliva dijo que probablemente ocurrió cuando la aguja atravesó «otros tejidos».

Cuando el defensor de Frend, Francisco García Santillán, le preguntó si la contaminación del humor vítreo depende de la idoneidad de quien toma la muestra, el perito respondió: «Sí, por supuesto». Si bien para González Oliva el médico de policía científica que fue a la escena del crimen, Eugenio Aranda, es el que mejor puede evaluar las condiciones que tenía el cadáver, lo criticó por no haberle tomado la temperatura al cadáver.

«Hubiera sido oportuno conocer la temperatura del cuerpo. Si el doctor Aranda la hubiera tomado tendríamos más precisión sobre la data de la muerte», afirmó el médico.

González Oliva le explicó a los jueces que lo adecuado hubiera sido que en la escena se tomara la temperatura intracorporal del cadáver (rectal o del hígado) con un «necrotermómetro», un elemento con el que Aranda no contaba.

Con estas dos menciones -humor vítreo y temperatura-, el perito de la parte querellante dejó al descubierto las falencias que tuvo el cuerpo médico de la Policía Científica en este caso, donde la data de muerte es la clave que define la inocencia o culpabilidad de la imputada.

A la hora de definir una franja horaria de data de la muerte, González Oliva dijo que de acuerdo a su estimación el crimen ocurrió «entre la 1 y las 9» de aquel 10 de enero de 2007.

Con esta estimación, el legista deja a Lucila Frend seis horas y media adentro de la escena del crimen y una hora y media afuera, ya que la acusada se retiró del PH donde convivía con Solange a las 7.30.

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