Máxima tensión por un motín en una cárcel de Mendoza

Un grupo de presos de la prisión de Almafuerte pedían autos para escapar.

Un motín en el pabellón de máxima seguridad del penal Almafuerte alteró la calma del domingo mendocino. La revuelta comenzó aproximadamente a las 17, cuando los guardias se disponían a cerrar las celdas tras las visitas dominicales y fueron sorprendidos por los internos, quienes tenían un arma de fuego en su poder.

Seis agentes penitenciarios fueron tomados como rehenes en el pabellón 5 del complejo penitenciario ubicado en Cacheuta, a unos 40 kilómetros de la capital. Los internos habrían utilizado una pistola calibre 22, que no era propiedad de los guardiacárceles.

En ese módulo están alojados varios de los delincuentes más peligrosos de Mendoza . Entre ellos, Marcelo “Gato” Araya, un líder narco que fue detenido en Buenos Aires en 2010, Ricardo Javier “Pitu” González Bustos y Fabián Cedrón. González tomó notoriedad por el crimen de una maestra en 2004 y Cedrón fue condenado por el asesinato de un policía.

Entre ellos tres estaría el líder de un motín que movilizó a todas las fuerzas de seguridad de la provincia.

Mientras que Araya mantiene una guerra con Daniel “Rengo” Aguilera, el jefe de la barrabrava de Godoy Cruz que también fue detenido hace pocas semanas, pero que está preso en otra cárcel mendocina.

Según el jefe del Servicio Penitenciario, Sebastián Sarmiento, el problema sólo se registró en el módulo de máxima seguridad, donde están alojados 38 internos. El resto de la población carcelaria no estuvo en riesgo. El funcionario aseguró anoche además que los penitenciarios tomados como rehenes estaban en buen estado de salud.

Sarmiento agregó que en un primer contacto detectaron que los presos estaban muy alterados, y que no dieron a entender cuáles eran sus requerimientos.

Luego se informó que los internos pedían la presencia de la prensa, de autoridades del Poder Judicial y de funcionarios de la Dirección de Derechos Humanos. También solicitaron un celular y un vehículo para fugarse.

Pasadas las 21, dos ambulancias ingresaron al complejo penitenciario. Algunas versiones señalan que hay heridos entre los internos, y otras hablan de un preso muerto en el motín. Oficialmente no confirmaron la información. Al cierre de esta edición, los internos rebeldes seguían amotinados.

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