Hay voces a favor y en contra del proyecto para distribuir preservativos en escuelas

La presidenta del CGE está en desacuerdo porque dice que no es función de la escuela. El director del San Roque está a favor. Calificó de “espectacular” la iniciativa de la legisladora María José Lubertino.También en Entre Ríos hay voces a favor y en contra del proyecto de la legisladora porteña María José Lubertino que prevé la puesta a disposición de preservativos en las escuelas, para chicos del secundario y también de los dos últimos grados de la primaria, es decir que abarca a chicos de 11 años en adelante.
Hugo Cati, director del Hospital Materno Infantil San Roque, no sólo está a favor, sino que considera que el proyecto es “espectacular”. Sustenta su opinión en la existencia de casos de chicas embarazadas de 11 años que se atienden en el nosocomio y también menciona estadísticas: “El 19 por ciento de los embarazos que se producen en la provincia son de adolescentes.
Recuerda Cati que fue el ex ministro de Salud de la Nación Ginés González García quien implementó distribución de preservativos en centros de salud y hospitales públicos en forma gratuita. “Fue en 2003 y desde entonces están disponibles, así como también otros métodos como dispositivos intrauterinos (DIU), pastillas anticonceptivas y píldoras del día después. Fue un ministro de última generación”, valora.
Uno de los argumentos del proyecto de Lubertino es que los adolescentes no frecuentan los hospitales ni los centros de salud. Y por eso propone llevar los preservativos a las escuelas. Cati asegura que en Paraná los adolescentes sí concurren a los centros de salud y al San Roque a retirar preservativos y destaca la existencia de un concurrido consultorio especial para adolescentes atendido por médicos jóvenes, donde los chicos evacuan consultas. Y también asegura que es notoria la incorporación de la educación sexual en las escuelas, aunque considera que “los resultados se verán más adelante”.
Y le parece bien el proyecto de Lubertino. “Estoy a favor y creo que quienes se oponen no tienen mucha idea de la realidad. Pasa que es una iniciativa pionera y, como tal, es normal que reciba críticas. Además, para el revuelo político que hay hoy en la prensa, es un tema ideal para crear polémica”, considera, según publica El Diario.
La presidenta del Consejo General de Educación (CGE), Graciela Bar, no está de acuerdo con la distribución ni la puesta a disposición de preservativos en las escuelas. “Por supuesto que es un método preventivo importante y su uso correcto está contenido en el programa de educación sexual. Pero no es función de la escuela lo que se plantea en el proyecto”, especifica.
Resalta la implementación del plan provincial de educación sexual. “Se realiza muy bien y cumple con la función que debe tener la escuela en esta materia, que es la de enseñar e informar”, precisa. Y destaca que se capacitaron miles de docentes, que adquirieron todos los conocimientos teóricos necesarios para brindar esta educación con contenidos acordes a cada edad.
El parecer de Bar coincide con el que vertió el del ministro de Educación de la Nación, Alberto Sileoni, que dijo que “la escuela no es el ámbito para distribuir preservativos”, sino para “brindar información veraz y científica, en cumplimiento de lo que indica la Ley de Educación Sexual Integral”.
También habló el ministro del trabajo articulado con las áreas sociales y de la salud y resaltó la producción por parte de la cartera de materiales didácticos y la capacitación de los docentes. “El tema debe estar presente en las 45 mil escuelas argentinas porque estamos convencidos de su importancia para nuestros alumnos y porque así lo determina la ley, que no es materia opinable, sino que debe cumplirse”, aseveró Sileoni.
Bar asegura que la educación sexual es una realidad en las aulas entrerrianas y concluye: “La distribución de preservativos no es una función de la escuela, sino que corresponde a la familia o al sistema de salud. Pero en las escuelas no, porque no hay quien se haga responsable de una función que no es inherente a la institución. Para eso están los centros de salud, donde hay preservativos gratuitos y también se colocan DIU y otros métodos”.

Para Puiggari es “un disparate”
Aclaro que estamos a favor de la educación sexual, porque siempre nos ponen como que estamos en contra. Aunque yo prefiero decirle educación en el amor, me gusta más, pero es cuestión de terminología, expresó, consultado por LT 14, el arzobispo de Paraná, Juan Puiggari.
“Pero debe ser respetando a los padres, que son los primeros responsables, y con una concepción religiosa y antropológica, a quienes quieran hacer esa opción”, acotó.
“Entregar preservativos desde la edad que plantea el proyecto me parece un disparate porque no están en condiciones ni siquiera de una iniciación sexual”, finalizó.

Accesibles y con instructivo
La legisladora porteña María José Lubertino presentó un proyecto de ley que contempla hacer accesibles los preservativos para los alumnos de los dos últimos años del nivel primario y para el secundario, junto con un instructivo para su adecuado uso, e información sobre prevención de embarazo y de enfermedades de transmisión sexual.
Argumentó Lubertino que, si bien por ley hay preservativos disponibles en centros de salud y hospitales, en general los adolescentes no se acercan a esos lugares. Y aclaró que no se trata de repartirlos activamente, sino que ponerlos a disposición de manera tal que los chicos puedan ir a buscarlos sin quedar expuestos. La legisladora mencionó que la mayoría de los centros de salud tienen cajitas de preservativos en las salas de espera y los adolescentes pueden tomarlos sin hacer ni siquiera una consulta, pero asegura que “el problema es que no van”.

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