Hace 15 años fallecía Gilda durante un fatal accidente en la Ruta 12 de Entre Ríos

A 15 años de su trágica muerte, la recordada cantante ya es nombrada como “Santa Gilda”. Convertida en ícono, amuleto y santa por sus miles de fanáticos y por aquellos que visitan su santuario en Entre Ríos y agradecen algunos milagros.

Un 7 de septiembre de 1996, en un trágico accidente en el Km. 129 de la ruta 12 en Entre Ríos, falleció uno de los grandes exponentes de la música tropical, Miriam Alejandra Bianchi, conocida popularmente como Gilda.
Nacida el 11 de octubre de 1961 en el barrio de Devoto de la Capital Federal, su padre se enfermó gravemente cuando ella tenía apenas 10 años y la familia tuvo que pasar graves penurias económicas.
A los 18 años, Gilda se casó y tuvo dos hijos. Aunque soñó con ser pediatra, el destino la llevó a destacarse en los actos escolares del establecimiento donde se desempeñaba como maestra jardinera.

Todo cambió el día en que leyó un aviso en el periódico, en el que pedían vocalistas para un grupo musical. Su voz y su carisma le ganaron un lugar en una banda de género tropical, y su familia cedió, después de una oposición tenaz, a que incursionara en el mundo del espectáculo.
Miriam se convirtió en Gilda, en honor a la femme fatale que encarnaba Rita Hayworth en la película del mismo nombre.
En los comienzos de su nueva carrera conoció a Toti Giménez, compositor y teclista, quien más tarde se convertiría en su pareja, y abandona a su marido por la fama, según dicen los que conocieron de cerca a la cantante. Toti es el hombre encargado de forjar la leyenda de Gilda. Fue él quien la convenció de lanzarse como solista y la apoyó en la lucha contra las compañías disqueras, que por entonces creían que el mundo de la música popular era exclusivo para voces masculinas.
Gilda empezó una corta pero exitosa carrera, logrando muchos discos de oro, platino y doble platino.

Unos días antes del viaje a Chajari cambió la letra de «No es mi despedida», que luego sería un gran éxito para sus fans. En ese tema anticipaba su partida y les decía adiós a sus seres queridos.Nadie pudo explicar por qué causa modificó el texto. Quienes la acompañaron en los días previos afirman que Gilda perdió parte de su habitual alegría.
El 7 de septiembre de 1996, en el kilómetro 129 de la Ruta Nacional 12 (Argentina), camino a Chajarí (Entre Ríos), un camión embistió al colectivo donde viajaba. El choque fue frontal.
El ómnibus empezó a dar tumbos y se llevó por delante, en forma simultánea, a dos automóviles que circulaban por dicha ruta.
De las veinte personas que viajaban, solo Edwin Manrique salió ileso, sin heridas. Toti y Fabricio se salvaron milagrosamente. Sin embargo, fallecieron siete personas: Gilda, su madre, su hija Mariel, tres de sus músicos y el chófer del ómnibus.
En la actualidad, todos los años miles de fanáticos recorren el lugar del accidente y se congregan a rezar y a pedir por su alma.
Tirado en la banquina, a un costado de los hierros retorcidos, quedó depositado un casete en el que Gilda había registrado los demos de lo que sería su próximo disco, en el que terminó por convertirse en un álbum póstumo: «Entre el Cielo y la Tierra».

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