En la guardia del San Roque aumentan las consultas por casos de gastroenteritis

Los cuadros más reiterados por estos días en el Hospital Materno Infantil San Roque son los de gastroenteritis, cuyos síntomas más frecuentes son los vómitos y la diarrea. Aún no han tenido que asistir aún a pequeños con golpes de calor.

La patología es habitual que se presente en los meses de verano. Exige una rápida asistencia y la puesta en práctica de medidas que prevengan nuevos casos.

En la guardia del Hospital Materno Infantil “San Roque”, los médicos no han tenido que asistir aún a pequeños con golpes de calor; pero por estos días se reiteran los cuadros de gastroenteritis.

“Golpes de calor no tuvimos, pero sí hay muchos chicos, de todas las edades, con gastroenteritis”, confirmaron desde el nosocomio.

“La mayoría de los casos que vemos son similares: chicos con vómitos y diarrea”, agregó la pediatra de turno.

La mayoría de las consultas no son graves y se trata de cuadros virales. No obstante, hay que estar muy atentos, porque los vómitos aceleran la deshidratación, por lo que algunos pacientes deben ser internados, a fin de estabilizarlos con suero.

No necesariamente las gastroenteritis tienen que ver con las altas temperaturas, es decir que no todas son provocadas por alimentos contaminados con toxinas bacterianas (que se multiplican al estar un alimento que debe permanecer refrigerado expuesto a altas temperaturas), sino que también siguen dándose casos de gastroenteritis virales (por rotavirus). En el San Roque se atienden pacientes con gastroenteritis de los dos tipos.

En consecuencia, y teniendo en cuenta que son virus que se autolimitan (curan solos), los padres deben procurar una buena hidratación, porque lo importante es cortar el vómito, ya que el virus perdura entre una semana y 10 días.

La gastroenteritis, habitualmente, se trata de una infección menor del tracto digestivo, que se produce cuando algunos microorganismos se multiplican con rapidez en el estómago y en el intestino.

Puede deberse a múltiples motivos. La más común es un virus que se propaga rápidamente en diferentes ambientes a través del agua, alimentos contaminados o de persona a persona.

Los riesgos que conlleva una gastroenteritis dependen de la edad, del estado de salud general del paciente y de las causas que la han generado.

La pérdida de apetito y las náuseas, seguidas de diarrea, son los primeros síntomas de una gastroenteritis.

Poco después se producen accesos de vómito y movimientos intestinales, con diarrea acuosa, dolores y espasmos abdominales, fiebre y extrema debilidad.

Las deposiciones suelen ser muy líquidas y, algunas veces, si la enfermedad se prolonga mucho tiempo, pueden llegar a contener sangre y mucosidades.

La diarrea y los vómitos que se presentan en un ataque de gastroenteritis originan una rápida pérdida de líquido y de elementos químicos, como sodio o potasio, lo cual puede causar una deshidratación grave, que alteraría la función química del organismo y, si no se remedia, puede afectar la función del hígado y de los riñones. Los riesgos son mayores en el caso de los niños, sobre todo de los menores de 18 meses, y también en los ancianos.

 

Medidas preventivas

 

Lavarse las manos luego de utilizar el sanitario y antes de comer. Usar agua segura para beber y cocinar, y también para el lavado de utensilios y de frutas y verduras.

Lavar con agua y vinagre los alimentos que se consuman crudos (hortalizas, frutas, verduras, etc.)

No consumir alimentos en lugares poco higiénicos.

Evitar la proliferación de insectos dañinos como las moscas y/o cucarachas en las alacenas de alimentos.

Tomar sólo agua hervida o debidamente esterilizada. Ante dudas respecto de la calidad del agua, se recomienda hervirla durante tres minutos o agregarle dos gotas de lavandina por litro, tomando la precaución de dejarla reposar al menos media hora antes de usarla.

Tapar adecuadamente los depósitos de basura.

No dejar fuera de la heladera alimentos que requieran refrigeración, tales como lácteos, mayonesa y carnes.

Ante cuadros de diarrea, se debe acudir inmediatamente a la consulta médica y no automedicarse.

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